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La discriminación en Internet Plataforma por una Internet Libre de Discriminación

La discriminación en Internet

Es importante que comprendas que nadie tiene derecho a agredirte de ninguna manera. ¿Qué significa esto? Que así como en la “vida real” tenés derechos, también los tenés en Internet. Es decir que si alguien te agrede burlándose de tu sexo, tu aspecto físico, tu religión, tu origen étnico o el de tu familia o tu condición económica, social o intelectual; o si alguien te amenaza con agredirte, esa persona o personas están discriminándote.

Hay formas variadas de discriminación en Internet: cadenas de correos electrónicos ofensivos, creación de grupos en redes sociales destinados a agredir o excluir a una persona o comunidad o, incluso, difusión de imágenes manipuladas.

Tres recomendaciones para buenas prácticas, uno orientado a niños y niñas, otro para adolescentes; y el tercero orientado a padres y madres.

niños y niñas:

¿Cuáles son las formas de acoso en Internet?

E-mails o mensajes con burlas, insultos u ofensas.

Cadenas de e-mails en las que se insulta, se amenaza o se invita a excluir a una persona de un grupo o comunidad.

Grupos en Facebook u otras redes sociales que invitan a sumarse en contra de una persona en particular o a excluirla de las actividades tanto dentro de internet como en la escuela, el club o los juegos.

Grupos en Facebook u otras redes sociales que invitan a sumarse en contra de una comunidad o de una idea o de una religión.

Juegos creados para pegarle a determinada persona o para tirarle cosas o para cualquier situación que implique una agresión.

¿Qué hacer?

a. Si sos discriminado o discriminada, compartí lo que te pasa con tu papá, tu mamá, tus maestros, maestras, profesores o profesoras, y con tus amigos y amigas.

Compartir lo que te pasa con tu papá, tu mamá, tus maestros y maestras, y tus amigos y amigas te va a ayudar a no tener miedo ni sentirte solo o sola. Sabemos que es difícil pero también sabemos que una de las cosas más importantes es que las personas que te quieren y te respetan sepan lo que te está pasando para que puedan acompañarte, ayudarte y defenderte. Además, tu silencio hace que quienes te agreden se sientan más fuertes.

b. No dudes en denunciar a la persona o personas que te molestan o te están discriminando.

En la mayoría de las redes sociales hay herramientas para denunciar a las personas o sitios que difunden textos o fotografías que pueden ofender a otras personas. Saber cuáles son y cómo funcionan te va a ayudar a defenderte.

c. Conocé cuáles son las herramientas para decidir con quiénes compartís tu información personal en Internet y para bloquear a las personas que te molestan o discriminan.

En la mayoría de las redes sociales hay filtros para que vos puedas compartir tu información personal sólo con tus amigos. También existen las herramientas para bloquear a personas que molestan, agreden o discriminan.

d. Si te llega una cadena de e-mails o una invitación a un grupo que está agrediendo o amenazando a una persona o grupo, no te sumes.

Todos somos diferentes. Y es bueno que sea así. Incluir es sumar. Excluir es restar. Si excluimos –por medio de burlas, agresiones o discriminación– a otras personas, nos estamos perdiendo de compartir con ellas experiencias, vivencias y costumbres que nos enriquecen.

e. Si alguno de tus amigos o amigas está siendo discriminado, sé solidario con él o ella.

Podés explicarle lo que sabés sobre discriminación, podés acompañarlo o acompañarla para que se anime a compartir con los adultos lo que le pasa, podés alentarlo o alentarla a que denuncie a quien o quienes discriminan, o podés estar ahí para que no se sienta tan solo o sola y para que no tenga miedo.

f. No respondas a la discriminación con más discriminación o con agresiones.

No respondas a comentarios o mensajes que te incomoden, te hagan sentir amenazado o amenazada, o te avergüencen.

g. No reenvíes imágenes o textos que puedan ofender a otras personas.

A veces hay cosas que nos causan gracia… hasta que nos damos cuenta de que pueden lastimar a otras personas. Los chistes están bien y está bien reírse de las cosas graciosas. Pero esas cosas dejan de ser graciosas si ofenden a alguien. Entonces, antes de difundir una imagen o un texto, pensemos si estamos siendo divertidos o si estamos dañando a alguien.

Adolescentes:

Discriminación es cualquier forma de maltrato que haga sentir inferior a una persona o comunidad, tanto sea por su género, etnia, religión, aspecto físico, posición política, o condición social o económica.

También hay discriminación en Internet y se produce de muchas maneras: acoso por mail o mensajeros instantáneos (messenger, gtalk, etc.); creación de grupos en contra de una persona o comunidad en redes sociales como Facebook, difusión de imágenes con fines de burla; juegos en los cuales se agrede a determinada persona.

No vamos a darte muchas instrucciones porque, a tu edad, vos ya sabés que cuando por ejemplo reenviás un mensaje o te sumás a un grupo que ofende a una persona o comunidad, estás haciendo sentir mal a mucha gente.

Por eso, sólo te pedimos que, antes de hacerlo, pienses un minuto. Tu diversión de un ratito puede ser un problema para otros chicos o chicas, sus familias y amistades.

Si, en cambio, si estás siendo víctima de discriminación, hay varias maneras de prevenir estas acciones o de neutralizarlas cuando ya están en marcha.

a. Compartí lo que te pasa con personas de tu confianza.

Hablalo con tu mamá, tu papá, tus profesores y profesoras, y con tus amigos y amigas. Las personas que te quieren y te respetan son de gran ayuda en caso de que estés siendo objeto de acoso o discriminación. Además, quienes te acosan o discriminan suelen sentirse más fuertes si vos ocultás lo que te pasa.

b. Elegí con quién compartís tu información personal.

La mayoría de los sitios cuenta con filtros para definir quiénes pueden acceder a tus datos. Saber utilizar estas herramientas es muy importante para evitar situaciones desagradables.

c. Bloqueá a las personas que te agreden u ofenden.

La mayoría de los sitios tienen herramientas para excluir a la persona o personas que vos decidas.

d. No respondas a la discriminación con más discriminación.

Hay muchas formas de defenderte que no implican entrar en el circuito de la agresión. Como ya te dijimos, compartir lo que te pasa con personas de tu confianza es una. Otra, también muy importante, es contactarte con nosotros para que te ayudemos.

Por último, si tenés algún amigo o amiga que esté siendo discriminado, sé solidario con él o ella.

Contale lo que sabés sobre discriminación y acoso en internet. Alentalo o alentala a que compartan con personas de su confianza lo que les está pasando y a que denuncien a quienes están discriminándolo o discriminándola. Y, sobre todo, quedate a su lado para que no se sienta tan solo o sola, y para que no tenga miedo.

Adultos:

Internet se ha transformado en una herramienta casi indispensable en la vida de los niños, niñas y adolescentes. Nuestros hijos e hijas la utilizan a diario y encuentran en la comunicación digital y en las redes sociales un espacio que, muchas veces, reemplaza al contacto directo.

Así como intercambian archivos con información escolar o ven videos musicales, también deciden las salidas y encuentros por mensajeros instantáneos –por ejemplo, messenger– o bien en los muros de Facebook, que son el lugar en el que aparecen sus pensamientos, sus sentimientos y sus fotografías. Curiosamente, ese espacio público contiene buena parte de la vida privada de nuestros hijos.

Como papás y mamás o adultos responsables de niños, niñas y adolescentes es importante que sepamos cuáles son las reglas que imperan en Internet, que conozcamos su funcionamiento, que nos interioricemos –aunque sea mínimamente– sobre las herramientas digitales que nuestros hijos e hijas utilizan.

1. Internet es una herramienta de comunicación. También es un lugar de encuentro, sobre todo para niños, niñas y adolescentes.

2. En líneas generales, los usuarios y usuarias muestran en Internet las mismas características de comportamiento que en la vida off line. Sin embargo, dado que es posible mantener cierto anonimato, también pueden elegir mostrarse como aquello que no son y mentir respecto de su sexo, edad, historia, etc.

3. Con frecuencia se registran casos de acoso o discriminación, sobre todo en comunidades y grupos de jóvenes.

Por lo general, las víctimas de este tipo de acciones son niños, niñas y adolescentes que sufren en silencio las situaciones de discriminación por género, aspecto físico, religión, origen étnico, condición económica, social o intelectual.

a.¿Cómo detectar el acoso?

Frecuentemente, los niños, niñas o adolescentes que están siendo sometidos a una estrategia de acoso sistemático tienen cambios en su conducta: se muestran tristes y silenciosos, se cierran sobre sí mismos, tienen altibajos en el rendimiento escolar y, en algunos casos extremos, presentan trastornos conductuales –de la alimentación, del sueño, de agresividad– más serios debidos a la angustia contenida. Asimismo, en ocasiones también comienzan a prestar una desmesurada atención a lo que sucede en los sitios que habitualmente frecuentan en internet porque están pendientes de cualquier nueva agresión que se produzca.

Es importante que como padres y madres prestemos atención a los cambios de conducta, que hagamos que se sientan contenidos y confiados para que puedan compartir con nosotros sus preocupaciones, y que cada una de nuestras acciones esté dirigida a hacer que nuestro hijo o hija se sienta protegido.

b.¿Qué hacer frente a la discriminación?

Si nuestro hijo o hija está siendo víctima de acciones de acoso y discriminación podemos ayudarlo o ayudarla de la siguiente manera:

1. Siendo equilibrados en la ponderación del problema. Sin minimizarlo ni sobredimensionarlo.

2. Sin echarle la culpa a Internet. La interacción en Internet tiene las mismas características que la interacción en la vida “off line” o “vida real”. La queja acerca del medio o la prohibición de utilizarlo no solucionan el problema. Cerrar el perfil de Facebook tampoco.

3. Hablando mucho con él o ella acerca de qué tipo de información brindar en las redes sociales y cuáles son las herramientas digitales con las que cuenta para protegerse.

4. Alentándolo o alentándola a que no se sientan avergonzados y compartan la situación con maestros, maestras, profesores, profesoras, amigos y amigas. Mantener el secreto hace más fuerte a quien o quienes están discriminando o acosando.

5. Desalentando cualquier actitud de revancha. Es esencial que nuestros hijos e hijas comprendan que no tiene objeto responder a la discriminación con más discriminación.

6. Consultar con los organismos dedicados a combatir este tipo de acciones. La Plataforma por una Internet libre de Discriminación recibe las consultas y pone en marcha las acciones necesarias para desarticular todo tipo de expresión intimidante o discriminatoria. (formulario de consulta)

c. El derecho a la privacidad

Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a la privacidad. Por lo tanto, como padres, madres o adultos responsables por los menores, tenemos que respetar y preservar este derecho.

Cuando se presentan situaciones de acoso o discriminación, es mucho más importante y también mucho más constructivo observar la conducta de los niños, niñas y adolescentes que instrumentar cualquier acción que signifique una invasión de su privacidad. Nuestra tarea de supervisión tiene que, necesariamente, ir de la mano con la construcción de un vínculo de confianza que permita un diálogo fluido para que los menores compartan con nosotros sus preocupaciones e inquietudes y, de este modo, podamos ayudarlos a que superen sus dificultades.

La revisión no autorizada de correos electrónicos, mensajeros instantáneos y perfiles de redes sociales es, a largo plazo, fuente de decepción para los menores que, lejos de sentirse acompañados por los adultos, perciben estas acciones como actitudes de control y vigilancia y, consecuentemente, se vuelven más reservados aún y se alejan de quienes pueden ayudarlos a resolver sus ocasionales problemas.